El número de sesiones necesaria depende del tipo de lesión y
de su extensión. Las lesiones vasculares superficiales como cuperosis, rosácea,
telangiectasias, nevus arácnido o varices sólo requieren de dos a cuatro
sesiones en promedio. Las varices pequeñas en piernas se tratan en
combinación con la escleroterapia y se obtiene una respuesta excelente en pocas
sesiones.