Primero se requiere una cita con el medico especialista para
diagnosticar al paciente y determinar si es candidato para este tipo de
tratamiento.
El proceso no requiere ningún anestésico porque los equipos
laser tienen sistemas de enfriamiento integrados que protegen la epidermis y
disminuyen el dolor durante el tratamiento.
Dependiendo del tamaño de la lesión, se requieren de uno a
tres tratamientos y estos deben estar separados por periodos de 6 a 8 semanas.
Se debe evitar la exposición directa al sol durante 2 a 3 semanas antes y
después del tratamiento. La duración de la sesión depende del tamaño de la
lesión. Como ejemplo, una vena pequeña en la pierna toma 10 minutos y el
tratamiento de toda la cara toma 60 minutos.
La mayoría de los pacientes regresan a su vida normal
inmediatamente después del tratamiento. Algunos pacientes presentan hinchazón y
cambios de coloración transitorios, ocasionalmente formación de pequeñas costras
que pueden durar algunos días.